Un partido que nos retrata como sociedad

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Un partido que nos retrata como sociedad

No soy hincha del verde, lejos de ello, pero sí tenía la emoción de verlo ganar y jugar la gran final de este corto Mundial de Clubes, al fin y al cabo, es nuestro representante allende las fronteras.

Hay varias cosas que comentar alrededor de este partido: los antecedentes y su eliminación de la liga colombiana, los previos del partido y el desarrollo del mismo y las reacciones a un resultado que nadie se esperaba.

En primer lugar, la excesiva confianza que demostró Nacional de poder llegar a la final de la liga con un equipo que ni siquiera era el suplente, no solo fue el rival el que lo venció, fue creer que eran tan superiores que podían hacer diferencia en un primer partido de tal manera que el segundo fuese mucho más fácil para unos imberbes jugadores sin experiencia que se enfrentaron al, tal vez, más experimentado de los equipos restantes del torneo nacional. Ese fue el error que trataron de salir a justificar luego aduciendo falta de colaboración, lo mismo le sucedió a Santa Fe cuando afrontó la misma cantidad de torneos en un periodo de tiempo muy corto, las consecuencias son claras, no podía con todo y lo perdió casi todo. Lo dicen las abuelas: “el que mucho abarca, poco aprieta”.

En segundo lugar, el ambiente de desmesurado optimismo que se apoderó de los hinchas y del mismo equipo, ya se estaba hablando de una final en la cual el Nacional se enfrentaría al equipo de James, desestimando que había partidos previos, tanto para el uno como para el otro. Las épocas en las cuales se hablaba de David y Goliat en el fútbol están extinguiéndose, las diferencias cada día son más pequeñas y el poderío de los grandes es frecuentemente amenazado por aquellos que algunos consideran pequeños, en todos los niveles y todas las ligas. Ejemplos hay por doquier.

En este desarrollo del partido, algo inédito, las ayudas del video. Es la primera vez que la tecnología permite tomar decisiones frente a acciones que se escapan de la vista del árbitro. Que alegría que ya estén en uso, ojalá su uso se amplíe rápidamente, seguro mejorará el espectáculo porque dejará en evidencia a muchos quienes son más actores que jugadores de fútbol y a otros que se consideran más vivos que David Murcia y hacen lo que se les da la gana a espaldas de quienes imparten justicia en un campo de fútbol.

Por último, el post partido o tercer tiempo. Comentarios, justificaciones y reclamos, así como bromas, tanto de expertos como de hinchas propios y ajenos, la oportunidad es de oro para ello. En este punto, sale a relucir el periodista hincha, el criticón, el clarividente y tantos otros tipos de especialistas. Que fue fuera del lugar, que el juez no lo vio, que fue penalti contra Berrío, que fueque que fueque que fueque….

Menospreciamos a nuestros oponentes, sobredimensionamos nuestras capacidades, no aceptamos las culpas propias y responsabilizamos al otro de nuestro fracaso, nos montamos en el avión sin comprar el pasaje, somos sabios el día después y como en cualquier barrio, salimos a criticar y alegrarnos de la desgracia del vecino.


Omar Alonso Patiño CPor: Omar Alonso Patiño C.